El 8 de agosto de 2007 la Reserva Federal inyectó 100.000 millones de dólares para garantizar la liquidez del sistema, en lo que supuso el inicio de la mayor crisis financiera tras la Gran Depresión, que ha tenido unos efectos inesperados
En realidad, todo empezó el 5 de diciembre de 2006, cuando Ownit Mortgage Solutions, un banco hipotecario de California especializado en productos de alto riesgo, informaba “con profunda tristeza” que cesaría sus operaciones y despediría a sus 800 empleados el día siguiente. Fue el primer banco hipotecario especializado en créditos subprime, es decir, a clientes que no cumplían los requisitos habituales para acceder a financiación para la compra de una vivienda. Entre sus damnificados estaba Merrill Lynch, que en el año anterior había colocado en el mercado 4.000 millones de dólares (3.000 millones de euros al tipo de cambio de entonces) en titulizaciones de créditos de Ownit.
El colapso de Ownit pasó totalmente desapercibido. Nadie esperaba que ocho meses y cuatro días después, el 8 de agosto, el Banco Central Europeo y la Reserva Federal tuvieran que inyectar más de 100.000 millones de euros en el mercado para garantizar su liquidez. La crisis iniciada con el colapso de Ownit había ido creciendo hasta el punto de provocar una contracción del crédito en las economías desarrolladas y la que, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), es la mayor crisis financiera que sufre Occidente desde la Gran Depresión. Y todo, por los oscuros e ignorados productos financieros practicados por Ownit: créditos hipotecarios a personas con pocos recursos económicos.
Justo un año después de la primera intervención concertada de los bancos centrales, la crisis continúa. A pesar de todos los llamamientos a la calma y, de lo que es mas importante, de la mayor inyección de liquidez en las economías desarrolladas desde la Segunda Guerra Mundial, la contracción del crédito se mantiene. Los problemas financieros se han extendido a la economía real. Y los países más afectados son, precisamente, los que hasta hace un año siempre se citaban como máximos ejemplos de crecimiento y de apertura económica: España, Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda y Nueva Zelanda.
Ayer, un informe del economista Nouriel Roubini, de la Universidad de Nueva York -uno de los pocos expertos que predijo la crisis y cuyo pesimismo sin matices siempre parece verse corroborado por los hechos- vaticinaba que esas economías entraran en recesión, junto con Japón, Canadá, Italia y acaso Alemania y Francia. En otras palabras: una crisis del mundo industrializado.
Los bancos siguen sin prestarse dinero unos a otros, y sin facilitar créditos a los consumidores. Nadie sabe exactamente la solvencia del otro. Y, frecuentemente, ni siquiera la suya propia. A fin de cuentas, 200 expertos de JP Morgan Chase fueron incapaces de determinar el valor exacto de mas máximo de 20.000 millones de dolares (12.900 millones de euros) del balance de Bear Stearns, el quinto mayor banco de inversión de EEUU, que se colapsó en marzo.
Las dudas de JP Morgan sobre esos activos desaparecieron cuando la Reserva Federal anunció que garantizaba el 94% de esos títulos. Una decisión que el banco central no tomaba desde hacia más de tres décadas, y que refleja una de las consecuencias inesperadas de esta crisis: el final de la era de liberalización de los mercados financieros iniciada con la desaparición del patrón oro, en 1971, y reforzada tras la llegada al poder de Ronald Reagan en EEUU y Margaret Thatcher en el Reino Unido. El estallido de la crisis ha puesto de manifiesto que, como dicen algunos cínicos, en el sistema financiero “se privatizan los beneficios y se nacionalizan las pérdidas”.
Unas veces han sido nacionalizaciones directas, como la de Northern Rock en el Reino Unido. Otras, encubiertas, como las garantías dadas por el Tesoro de EEUU a los inversores en las empresas titulizadoras de hipotecas Fannie Mae y Freddie Mac, o la entrada de fondos estatales de Asia y Oriente Medio en los bancos de Occidente.
Porque esta crisis también ha dejado claro que EEUU, Europa y Japón no controlan ya la economía mundial. Los mercados emergentes -y en particular los BRIC, es decir, Brasil, Rusia, India y China- son ya potencias por derecho propio. Y el hecho de que no se hayan visto afectadas por la crisis ha sido, precisamente, el salvavidas de la economía mundial en estos doce meses.
Pero la expansión de esas economías también ha tirado para arriba de la demanda de materias primas, agrícolas y energéticas. Eso se ha sumado al intento de Occidente de reducir su dependencia del petróleo aumentando el uso de biofueles, que a su vez ha disparado los precios de los alimentos. La consecuencia es que no solo hay ya caída del crecimiento, sino que la inflación está en máximos como no se habían visto en mas de dos décadas. Un año después de la crisis, el sector financiero está paralizado, el mundo desarrollado.
Fuente: El Mundo.






Diciembre 12th, 2008 at 16:58
VARIANTES ESPAÑOLAS A LAS
HIPOTECAS SUBPRIME, NINJA O BASURA.
Rafael del Barco Carreras
Repitiendo y resumiendo. Coreado hasta la saciedad cuando se descubren o denuncian en EEUU, año 2007, y hasta muy entrado el 2008, “En España no existen”. Ver Internet en las etiquetas de hipotecas subprime, ninja o basura. El negrito de Ilinois que compra la ruina donde vive por el doble de lo que vale firmando una hipoteca a infinitos años, y con esas hipotecas “bancos y fondos” captan dinero. Reacción en España, todos, Prensa y Tele, a gritos… “En España no hay hipotecas subprime” o lo de “El Sistema Bancario Español es el más controlado y solvente del Mundo”. En Internet aparecían las primeras voces disidentes. Unos dudando de la propaganda oficial y oficiosa, y otros afirmando sin paliativos. Las había… e infinitas. Gran parte de las 4.000.000 de viviendas producidas, construyéndose o en proyecto desde el 2002, en más o menos, se catalogarían en una de las variantes.
Variantes españolas a la angelical hipoteca del negrito de Ilinois:
Primera variante. Una del 2007. ¡300.000 millones de las viejas pesetas! “Tú me compras por 1.600 millones de euros lo que vale 700 según mis tasadores, todo certificado, los bancos prestarán el dinero, después ampliamos capital, porque con tus 7 millones oficiales no vamos a ninguna parte, revalorizamos tus activos, tasados y certificados de nuevo, y nos lanzamos a Bolsa”. “¿Y porqué los bancos y cajas pondrán más dinero del que vale lo que me vendes?”. La pregunta es de relleno porque el comprador avezado y antiguo inmobiliario sabe de antemano el porqué de los bancos. Reparto en negro. “¿Y si la Bolsa no se lanza?”. “No pasará, la bolsa sube a diario y se lo traga todo, ya se encargarán los bancos, pero si sucediera, como todo está hipotecado, pues se lo tragan ellos”. “Genial”. “De la ampliación yo me quedo el 20%”. “Eso aumenta mi parte en negro”. Más de mil millones de euros supuestamente repartidos entre comprador HABITAT, vendedor FERROVIAL, y los ejecutivos del FINANCIADOR “BANCOS Y CAJAS”. No más allá de seis personas físicas en el reparto, porque inmobiliarias y bancos contabilizarán la documentación oficial, e incluso pagarán impuestos y enormes costes legales, un gran pellizco, pero que tirando por lo bajo permitirá a “escote” más de 10.000 millones de las antiguas pesetas. Inmensa fortuna para cualquier ciudadano, aunque para un muy reducido grupito, pura calderilla.
Segunda variante. “Tú aportas tu inmueble en el Paseo de Gracia por 100 millones de euros que te pago con acciones de la próxima ampliación y al día siguiente puedes venderlas en Bolsa, a cómo cotizan, doblas, pero como el inmueble solo vale 30 tenemos que repartir en negro a los financieros no menos de 50, porque en definitiva son los que financian que las acciones con créditos garantizados por las propias acciones coticen altas”. Supuesto MARTINSA FADESA. Entre el primer y segundo supuesto caven infinidad de variantes con fusiones, OPAS, y dinero con garantía de papel basura. Inmobiliaria Colonial, Riofisa, etc.etc. En el caso Martinsa los interventores judiciales ya han descubierto irregularidades contables (terrenos revalorizados el 1000%) y aconsejan la quiebra fraudulenta para embargar a los administradores su patrimonio personal, y en Hábitat los perjudicados solicitan la retroacción del fraudulento pelotazo. ¿Y cómo se retrotrae el dinero negro justificado con facturas y costes falsos?
Tercera variante. “Tú me compras el local por 200.000 euros, una caixa concederá hipotecando 300.000 para que lo decores, y ya tienes tu tienda en marcha”. “Pero ese local es caro”. “Para ti es una oportunidad de oro, el local sube de precio cada año”. “Y si no pudiera pagar…que se lo quede esa caixa…”.
Cuarta variante. “Con su nómina pagará usted al mes unos 1.000 euros”. “Pero es que necesito un dinero para amueblar y la boda”. “Bueno, veremos si nos amplían la hipoteca y pagarás 1.200 al mes, pero nuestra comisión será del 5% en lugar del 3%”.
Quinta. “Nos traes una nómina… y tienes piso”.
Sexta. “Te doy 300 euros si me firmas en el notario unos papeles”. Los agentes y vendedores, ya despedidos, de Don Piso y Fincas Corral cuentan y no acaban…
Las restantes variantes por los años 2000 en adelante, cuando la burbuja se hinchaba al 20% o 30% anual y los pisos no se vendían (cuanta más oferta invendible más subían los pisos) son infinitas…nómina falsa… DNI falso… valoraciones hipotecarias, debidamente tasadas a voluntad de las partes… compraventas de edificios enteros o “paquetes de viviendas” entre sociedades “instrumentales”…créditos y certificaciones de obra, basura… pero la construcción producía viviendas a tal rapidez que ni falsificando y estafando daban abasto, y sobran 1.000.000 de viviendas de disparatado precio, más ni se sabe de “mal vendidas” y “segunda mano”… acabando con el ahorro de todo el país y el máximo recaudado con infinitas fórmulas financieras en los mercados internacionales.
Y ante el notario el “¿por cuánto escrituramos?” de toda la vida tirando a la baja…con el consejo del propio notario por cuanto “pasaría en Hacienda”… ahora se asciende al máxime posible, primero por desgravaciones fiscales en los plazos de la hipoteca, y muy principal porque a cuanto más ascienda el importe nominal escriturado más se conseguirá en “titulaciones” abonadas por el BCE, o quien en definitiva ha financiado tanta BASURA, ¡y que exigirá cobrar el 100 por 100 más intereses y gastos!