En siete meses se tramitaron en España 188.046 permisos, por 448.991 un año antes.
El parque de casas acabadas y no vendidas aumenta en 400.000 unidades.
Un nuevo dato oficial ha puesto blanco sobre negro el difícil futuro del sector de la construcción residencial en los próximos dos años. Los visados concedidos por los colegios de arquitectos técnicos para iniciar la construcción de viviendas de obra nueva han caído el 58,12% en los siete primeros meses del 2008 hasta las 188.046 unidades, frente a las 448.991 registradas en el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, este fuerte descenso, que afecta a la actividad futura a corto plazo, no se ha visto todavía reflejado con la misma fuerza en el mercado laboral, porque aún se están acabando más pisos este año que en el momento más álgido del boom inmobiliario. En concreto, en los siete primeros meses del 2008 se han certificado 399.381 finalizaciones de obra, una cifra récord que supera, aunque solo sea por poco más de un millar, las 398.244 acabadas en el mismo periodo del 2007.
TEMOR AL ESTOC
Los promotores han decidido echar el freno con brusquedad, ya sea por las dificultades de financiación para construir más, por problemas en las propias empresas o por el temor a no vender dentro de dos años los pisos que iniciarían ahora.
Con el frenazo de ventas y la ampliación de los plazos para colocar un piso de los que ya están en el mercado se puede afirmar que estas 400.000 viviendas acabadas hasta julio pasarán a incrementar el estoc de residencias nuevas sin vender, que ya supera el millón de unidades, según fuentes del sector.
El único dato positivo de las estadísticas hechas públicas ayer por el Ministerio de Fomento es que la caída de los inicios de obras de julio respecto a las del mismo mes del 2007 fue inferior a la registrada en junio, lo que indicaría un cierto freno en el ritmo de descenso de la actividad. En todo caso, las 22.505 viviendas iniciadas en julio son el peor dato de este mes de esta década y lo sitúa al nivel de la crisis de la construcción de los años 90.
La gran esperanza del Gobierno y del sector para recolocar a parte de los excedentes laborales de la construcción residencial estaba en las obras de reforma y mantenimiento. Pero por ahora no parece que tomen el relevo. Es más, en los siete primeros meses del 2008 incluso se registró un leve descenso en el número de reformas respecto a un año antes (17.157 frente a 17.632). Hay que tener en cuenta que en julio todavía no se había iniciado la segunda parte de la crisis financiera en Estados Unidos con sus efectos negativos sobre la política de concesión de créditos, ni tampoco el Gobierno español había aprobado las medidas de apoyo al sector de la construcción, con ayudas fiscales para las reformas y la construcción de pisos de alquiler.
Fuente: El Periódico de Catalunya.





