Pese a la caída, los registradores opinan que la Costa del Sol tiene armas para «retomar la senda de crecimiento» Justicia prevé la apertura de 30 nuevas demarcaciones en la provincia durante los próximos tres años.
Los nubarrones que están ensombreciendo el hasta ahora radiante negocio inmobiliario también están dejándose notar en las oficinas de los registradores de la propiedad de la provincia. El parón del ladrillo -iniciado a raíz de la crisis ’subprime’- ha sumido al sector residencial, uno de los pilares de la actividad registral, en un profundo letargo que está dejando mella en el ritmo de trabajo de estos profesionales. Así, tras una etapa de tramitaciones frenéticas bajo el manto del ‘boom’, los registros están apreciando un fuerte descenso del número de operaciones que los integrantes del gremio en la provincia cifran en un 25%.
Javier Angulo, registrador de Estepona, recuerda que hace años la llegada de numerosos inversores al mercado inmobiliario en busca de plusvalías disparó la actividad de estas oficinas. En los últimos meses, sin embargo, este escenario ha dado un giro de 360 grados.





