Martinsa-Fadesa ha aprobado la adhesión voluntaria de otros 80 empleados al expediente de regulación de empleo (ERE) liquidado en agosto, mientras estudia la posibilidad de acometer nuevos despidos.
Fuentes del sector explicaron a EFE que el eventual nuevo ERE se enmarcaría dentro del plan de viabilidad encargado a la firma auditora Deloitte, con el que la inmobiliaria reestructurará su negocio para poder superar el concurso de acreedores en el que se encuentra inmersa.
Al tiempo que trabaja en el plan de viabilidad, la dirección de Martinsa-Fadesa ha aprobado la baja de 80 de los 84 trabajadores que solicitaron su adhesión voluntaria al ERE por el que 234 trabajadores de la compañía fueron despedidos el pasado 13 de agosto.
De esos 80 empleados, 66 podrán abandonar su puesto de trabajo en cuanto lo autorice el Juzgado número 1 de A Coruña, que tramita el concurso de acreedores de la inmobiliaria.
A los 14 empleados restantes no se les rescindirá el contrato de forma inmediata debido a que la mayoría forman parte del departamento de contabilidad del centro de A Coruña, por lo que tendrán que esperar hasta final de año.
El ERE contempla una indemnización de 36 días por año trabajado con un máximo de 20 mensualidades, de los que 16 días se pagarán con cargo a la masa del concurso, en tanto que los otros 20 serán abonados por el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa).
En cuanto a la situación concursal de la compañía, tanto la inmobiliaria como seis de sus filiales fueron declaradas en concurso de acreedores por el Juzgado número 1 de A Coruña este verano.
El presidente y principal propietario de la inmobiliaria Martinsa-Fadesa, Fernando Martín, también fue declarado insolvente en un auto emitido por el Juzgado de lo Mercantil número 7 al no poder afrontar deudas de 11,1 millones de euros.
Además, el Juzgado de lo Mercantil número 5 de Madrid declaró el concurso voluntario de acreedores de las tres sociedades patrimoniales de Fernando Martín, a través de las que controla el 44,46 por ciento de Martinsa, y que acumulan unas deudas por valor de más de 221 millones de euros.
Fuente: La Vanguardia.





