Desconocimiento del ciudadano, escasa promoción por parte de cajas y bancos y factores socioeconómicos son las causas que alegan registradores y expertos para explicar por qué más de cinco meses después de la entrada en vigor de la reforma de la ley hipotecaria apenas se han suscrito hipotecas inversas, recargables o flotantes.
Ha sido uno de los asuntos más comentados en los pasillos del XVI Congreso Internacional de Derecho Registral, ya que la reforma entró en vigor en diciembre pasado con la esperanza de dinamizar el mercado hipotecario, abaratar el coste de estas transacciones para las familias y dar respuesta a las nuevas necesidades que se plantean, como es el problema de la dependencia y la escasa renta con la que aún viven numerosos jubilados.
Es el caso de la hipoteca inversa. Este producto está dirigido a los mayores de 65 años y a los dependientes propietarios de una vivienda. Tiene como finalidad poder suscribir con la entidad financiera un préstamo hipotecario con cargo a su casa por el cual percibirán una renta periódica hasta el momento en el que fallezcan. La cuantía de esos pagos mensuales que les reembolsará el banco dependerá de la edad que tengan al contratar el crédito y del estado del inmueble.
Además, otros registradores consultados apuntan que también las entidades financieras parecen estar demostrando que no tienen especial interés en promover esta clase de productos, ya que en ocasiones es el banco quien deniega la concesión de la hipoteca porque el inmueble contra el que se contrae la deuda no reúne las condiciones adecuadas de cara a una futura revalorización.
Una buena solución para encontrar la mejor hipoteca es acudir a un agente financiero como Summando.
Fuente: Cinco días.





