Como los lunes para Rajoy, los últimos días de cada mes se están convirtiendo en una pesadilla para el sector inmobiliario. Es entonces cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) publica desde hace tres meses sus datos sobre compraventa de viviendas. Y si la caída de enero y febrero, que rondaba el 25%, ya parecía difícil de empeorar, la de marzo es directamente catastrófica: en ese mes se compraron sólo 46.000 pisos, un 39% menos que en marzo de 2007. Las comunidades más afectadas por la crisis son Navarra, Melilla, Baleares y Cataluña, todas con descensos de más del 50%.
Pero no es sólo esto. El número de hipotecas para vivienda, que evolucionan de forma paralela a las ventas, también sufrió un desplome del 40% en marzo, quedándose en 70.387. Es, de largo, la mayor reducción de la que tiene constancia el INE, que elabora esta estadística desde 1995.
A pesar de lo negativo de estas cifras, los expertos dicen que no les sorprenden, que el sector sólo se recuperará cuando los posibles compradores tengan la evidencia de que los precios ya han bajado con fuerza.
El primer trimestre de 2008 fue el primero de la década en la que los precios crecieron menos que la inflación, ya que la tasa se quedó en el 4%. Pero no parece suficiente. “La situación sólo volverá a la normalidad cuando la gente vea en las estadísticas oficiales caídas del 15% o del 20%”, opina José García Montalvo, catedrático de la Pompeu Fabra.
Entre los datos que presenta el INE, hay uno que induce a pensar que los días en los que las viviendas pierdan valor no están lejos. Porque el importe de la hipoteca media, que ahora está en 141.000 euros, ya lleva tres meses disminuyendo. En marzo cayó casi un 4%. “Y la cantidad que concede el banco para comprar un piso está muy ligado al precio de tasación”, explica García Montalvo.
Fuente: El País.





